martes, 27 de marzo de 2012

El corrector de ojeras de la alegría

Y un día esta blogger se mudó, se acomodó en su nueva casa, y decidió actualizar su Almacén de Glamour de una buena vez. Y ojo que, no conforme con eso, se prometió solemnemente empezar a postear con frecuencia semanal. Agárrense. Vamos entonces por la vuelta con un producto que en realidad compré hace tiempo, el suficiente para confirmar a ciencia cierta que es el mejor corrector del mundo. Y eso porque acá no nos gusta exagerar.
Nuestras amigas españolas saben perfectamente a estas alturas quién es Terry de Gunzburg. Para mis sufridas compatriotas y hermanas latinoamericanas tan huérfanas como yo de Nars e Illamasqua, se trata de una maquilladora francesa que trabajó muchos años para YSL antes de lanzar, en 1998, su propia línea de cosmética.La llaman "la gurú del color", y hasta dicen por ahí que el legendario Touche Eclat nació de su cabeza loca, aunque esto último no sé si será cierto. Lo cierto es que es la creadora de By Terry, una wonderland de productos de maquillaje y tratamiento de alta gama con el extracto de rosa como componente estrella. Y que yo ya estaba enviciada con las compras vía Strawberrynet cuando navegué su web deseando que no tuvieran nada By Terry, pero tenían. Así llegó hasta mí, surcando los 7 mares, Touche Velouteé , el corrector de la alegría:


Un fluido en formato pincel más luminoso que cualquier corrector y más cubritivo que cualquier iluminador, una mononura que aclara las ojeras, levanta la mirada, no marca líneas ni imperfecciones y se mantiene radiante todo el día. ¿Algo más? ¡Sí! Como quien no quiere la cosa, dura unas 10 veces más que cualquier otro producto de este formato que, la verdad, no suelen resultar muy duraderos.
Aclaro igualmente que cuando digo que es el mejor corrector del mundo y tal vez del Universo no quiero decir que sea perfecto, que las ojeras sólo las borra el Photoshop: sí que es el que más me gusta (hasta ahora) por textura, resultados y duración. ¿Contras? algunas, la más grave la larga espera para juntarse con él para las ciudadanas del Mercosur y aledaños. Iba a decir que el precio no, porque estuvo mucho tiempo a $170, más o menos lo que cuesta cualquier corrector de alta gama por estas playas. Pero será de Dior que me decido a hacer la entrada y los chinos van y me lo suben a $246,50. Sigue valiendo cada centavo, pero recomiendo esperar alguna promo, que las hay muy seguido en SN. Ah, y la variedad de tonos es un poco extrema: mi color es el del medio en la foto, Cream, porque Porcelain es clarísimo hasta para mí, que soy la hermana pálida del fantasma Gasparín. Y el tercero Beige, ya es un poco subidito, ideal para pieles caribeñas.
Aquí pueden leer la gacetilla de lanzamiento del producto, y Aquí, sumergirse en el mundo de Terry y perder el buen juicio y la calma para siempre.

Después no digan que no les avisé.
 

Made by Lena